Postura de la Iglesia en torno al SIDA
Por: Jesús Domingo Martínez
Jueves, 16 de abril de 2009 A la pregunta de un periodista francés sobre la postura de la Iglesia en torno al SIDA, Benedicto XVI respondió que “no se puede resolver simplemente con la distribución de preservativos: al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema”. La solución, añadió el Papa, se logrará con la “humanización de la sexualidad”. Los días siguientes, portavoces de gobiernos europeos criticaron duramente estas palabras. El secretario general del Ministerio de Sanidad español “pidió al Papa entonar el ‘mea culpa’ porque está dando un mensaje contrario a la evidencia científica”. Ahora, uno de los expertos más acreditados en investigación sobre prevención del SIDA da la razón a Benedicto XVI: “Las evidencias que tenemos apoyan sus comentarios. No podemos asociar mayor uso de preservativos con una menor tasa de SIDA”. Son palabras del director del Proyecto de Investigación de Prevención del SIDA de Harvard, Edward Green, quien afirma también: “El Papa tiene razón. Nuestros mejores estudios muestran una relación consistente entre una mayor disponibilidad de preservativos y una mayor (no menor) tasa de contagios de SIDA”. “También me di cuenta de que el Papa dijo que la monogamia era la mejor respuesta al SIDA en África. Nuestras investigaciones muestran que la reducción del número de parejas sexuales es el más importante cambio de comportamiento asociado a la reducción de las tasas de contagio”. Es más, Green sostiene que el modelo en la lucha contra esta enfermedad sigue siendo el ugandés, donde el gobierno adoptó en los años 80 un programa que decía “quédate con tu pareja o sé fiel”. “Allí, los programas han intentado modificar los comportamientos sexuales a un nivel más profundo”. Resulta que el Papa tiene razón, lástima que ni los medios ni los políticos parece que están dispuestos a rectificar. Pienso que el problema es más de intereses que de salud.
Este blog esta iniciando y hay un poco de varios temas con el tiempo se ira perfeccionando. Sobre todo importa expresar la opinion sobre asuntos sociales. http://kantu-opinion.blogspot.com/
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domingo, 28 de febrero de 2010
miércoles, 3 de junio de 2009
un enfermo de sida.- DA TESTIMONIO SOBRE EL ENGAÑO DEL PRESERVATIVO
El preservativo es un engaño
jueves, 14 de mayo de 2009
Stéphanie Combe
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VivaChile.org
Entrevista a un enfermo de sida, quien agradece al Papa haber roto el tabú en torno al mito del preservativo, que responde a una lógica de miedo
¿Le han parecido escandalosas las propuestas recientes de Benedicto XVI sobre el sida?
Lo escandaloso son esos coros de vírgenes alarmadas. ¿Qué ha dicho Benedicto XVI? El hombre no se puede resignar a tener comportamientos sexuales con riesgo (vagabundeo sexual u homosexual), ni la sociedad fundar una prevención del sida sobre el fracaso.
Él ha recordado que el hombre está dotado de razón, de libertad que le hace capaz de pensar en sus actos. La solución para el sida está en los medios de propagación. El único medio de pararlo es evitar los comportamientos de riesgo. Es simple sentido común, ¡pero no es algo que abunde hoy en día!
Así que le doy las gracias al Papa por haber roto el tabú. Él no nos está hablando de una teoría que se acabe de inventar. No ha hecho más que recordar lo que pregona la Iglesia. En el Antiguo Testamento ya está escrito: «Yo te mostraré el camino de la vida y de la muerte. Elige la vida».
Como Dios, la Iglesia cree en nosotros. Ella cree al hombre capaz de plantearse distintas opciones. Sus elecciones le hacen salir de una lógica fatalista que hace al hombre esclavo de sus pasiones.
¿Se hace un favor a los jóvenes recomendándoles el preservativo?
Desde hace quince años doy testimonio en los colegios. Los jóvenes hoy sólo piensan en una sexualidad impulsiva, instintiva. Ése es su único horizonte. Ahora bien, detrás de la pregunta: ¿Dime cómo conseguir una chica fácil?, se esconde una aspiración profunda: el deseo de amar. Decir que un joven está obligado a tener relaciones sexuales para descubrirse y aprender a amar corresponde a la lógica freudiana, que es falsa.
Existe otra vía distinta a la pornografía, a la masturbación, a las relaciones inestables… Olvidar decirles esta verdad equivale a mentirles. Los que les dicen que utilicen un preservativo se lavan las manos y tranquilizan su conciencia a bajo precio. El joven se encuentra al límite de sus medios, con relaciones sin confianza. El preservativo es un engaño y una estafa.
Usted es portador del sida. ¿Cómo ha sido su historia?
En los años 80, yo vivía en la delincuencia, la droga, el sexo y la violencia política. En 1986 empezó mi conversión. Yo no podía más con toda esa violencia. Con la práctica religiosa, he descubierto una felicidad que no conocía. Decidí confesarme, ¡me lancé! Y reencontré la misericordia de Dios a través de la sonrisa benevolente del sacerdote y de su absolución. Después, en 1993, descubrí que estaba infectado de sida en fase 4.
Usted habla de política de prevención, como el Papa. ¿Se puede mantener ese discurso frente a un seropositivo?
Por supuesto, hay excepciones, pero una moral no se determina en función de un fracaso ni de un mal. La Iglesia jamás ha dicho que vayamos a infectarnos sin preservativos.
Algunos impulsos son a veces tan fuertes, particularmente entre los homosexuales, que la persona no siempre es capaz, a pesar de sus esfuerzos, de resistirse. En ese caso, por supuesto, el sacerdote invita a no propagar más la muerte.
¿Cómo ha mantenido su apuesta por la castidad?
Yo no he tenido relaciones sexuales desde hace 29 años, y es para mí el único medio completamente seguro de no transmitir el virus. Yo no soy mejor que los otros enfermos.
Mi conversión me ha hecho cambiar mi perspectiva sobre mí, sobre mi cuerpo y mi relación con los otros. La oración y los sacramentos me han dado las gracias necesarias para arrancar mis hábitos y combatir mi debilidad. He aprendido a dominarme.
También he descubierto mis relaciones castas con las chicas. La abstinencia sexual es a veces difícil, pero el placer del que me privo no me falta realmente, si miro la vida serena que hoy tengo.
¿Se ha sentido condenado por la Iglesia?
Jamás me he sentido rechazado por la Iglesia; al contrario. Ella me ha abierto sus puertas, me ha acogido tal como era. Me he sentido amado. La Iglesia diferencia entre la persona y sus actos.
Antes de mi conversión, yo me sentía condenado por lo que creía eran las propuestas de la Iglesia, porque yo me creía uno con mis actos. Creía que cuando la Iglesia condenaba tal acto, ella condenaba al hombre. Ahora bien, la venganza de Dios es perdonar, como dice Pagnol. Dios sólo sabe amar. Él quiere con un amor predilecto a los enfermos de sida.
Muchos acusan a la Iglesia hoy…
La Iglesia fue la primera en ocuparse de los enfermos de sida. En los años 80, en los Estados Unidos, el cardenal O’Connor abrió un servicio especial para acogerlos, aunque se ignoraban entonces los riesgos de contagio. La Madre Teresa creó el primer centro dedicado a los enfermos de sida: El regalo de amor, en Nueva York. Existen muchos más hoy en día por todo el mundo.
La Iglesia ve la bondad del hombre. El Papa cumple con su papel de padre, de pedagogo, cuando recuerda que el hombre está destinado a amar en la verdad, y no en la mentira, en el miedo y el riesgo de morir. Nos muestra un camino exigente, sin pretender complacernos ni seducirnos.
El sida se propaga por la promiscuidad. El único medio de contenerlo es volver a la raíz del amor. Todos aspiramos al amor verdadero, fundado en la confianza. El verdadero infierno está, no en ser castigado por las consecuencias de nuestro pecado, sino en tener miedo de amar.
Nota: Esta entrevista fue realizada por Stéphanie Combe y publicada por la revista francesa “Famille Chretienne”. La traducción es de Rocío Allende.
jueves, 14 de mayo de 2009
Stéphanie Combe
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VivaChile.org
Entrevista a un enfermo de sida, quien agradece al Papa haber roto el tabú en torno al mito del preservativo, que responde a una lógica de miedo
¿Le han parecido escandalosas las propuestas recientes de Benedicto XVI sobre el sida?
Lo escandaloso son esos coros de vírgenes alarmadas. ¿Qué ha dicho Benedicto XVI? El hombre no se puede resignar a tener comportamientos sexuales con riesgo (vagabundeo sexual u homosexual), ni la sociedad fundar una prevención del sida sobre el fracaso.
Él ha recordado que el hombre está dotado de razón, de libertad que le hace capaz de pensar en sus actos. La solución para el sida está en los medios de propagación. El único medio de pararlo es evitar los comportamientos de riesgo. Es simple sentido común, ¡pero no es algo que abunde hoy en día!
Así que le doy las gracias al Papa por haber roto el tabú. Él no nos está hablando de una teoría que se acabe de inventar. No ha hecho más que recordar lo que pregona la Iglesia. En el Antiguo Testamento ya está escrito: «Yo te mostraré el camino de la vida y de la muerte. Elige la vida».
Como Dios, la Iglesia cree en nosotros. Ella cree al hombre capaz de plantearse distintas opciones. Sus elecciones le hacen salir de una lógica fatalista que hace al hombre esclavo de sus pasiones.
¿Se hace un favor a los jóvenes recomendándoles el preservativo?
Desde hace quince años doy testimonio en los colegios. Los jóvenes hoy sólo piensan en una sexualidad impulsiva, instintiva. Ése es su único horizonte. Ahora bien, detrás de la pregunta: ¿Dime cómo conseguir una chica fácil?, se esconde una aspiración profunda: el deseo de amar. Decir que un joven está obligado a tener relaciones sexuales para descubrirse y aprender a amar corresponde a la lógica freudiana, que es falsa.
Existe otra vía distinta a la pornografía, a la masturbación, a las relaciones inestables… Olvidar decirles esta verdad equivale a mentirles. Los que les dicen que utilicen un preservativo se lavan las manos y tranquilizan su conciencia a bajo precio. El joven se encuentra al límite de sus medios, con relaciones sin confianza. El preservativo es un engaño y una estafa.
Usted es portador del sida. ¿Cómo ha sido su historia?
En los años 80, yo vivía en la delincuencia, la droga, el sexo y la violencia política. En 1986 empezó mi conversión. Yo no podía más con toda esa violencia. Con la práctica religiosa, he descubierto una felicidad que no conocía. Decidí confesarme, ¡me lancé! Y reencontré la misericordia de Dios a través de la sonrisa benevolente del sacerdote y de su absolución. Después, en 1993, descubrí que estaba infectado de sida en fase 4.
Usted habla de política de prevención, como el Papa. ¿Se puede mantener ese discurso frente a un seropositivo?
Por supuesto, hay excepciones, pero una moral no se determina en función de un fracaso ni de un mal. La Iglesia jamás ha dicho que vayamos a infectarnos sin preservativos.
Algunos impulsos son a veces tan fuertes, particularmente entre los homosexuales, que la persona no siempre es capaz, a pesar de sus esfuerzos, de resistirse. En ese caso, por supuesto, el sacerdote invita a no propagar más la muerte.
¿Cómo ha mantenido su apuesta por la castidad?
Yo no he tenido relaciones sexuales desde hace 29 años, y es para mí el único medio completamente seguro de no transmitir el virus. Yo no soy mejor que los otros enfermos.
Mi conversión me ha hecho cambiar mi perspectiva sobre mí, sobre mi cuerpo y mi relación con los otros. La oración y los sacramentos me han dado las gracias necesarias para arrancar mis hábitos y combatir mi debilidad. He aprendido a dominarme.
También he descubierto mis relaciones castas con las chicas. La abstinencia sexual es a veces difícil, pero el placer del que me privo no me falta realmente, si miro la vida serena que hoy tengo.
¿Se ha sentido condenado por la Iglesia?
Jamás me he sentido rechazado por la Iglesia; al contrario. Ella me ha abierto sus puertas, me ha acogido tal como era. Me he sentido amado. La Iglesia diferencia entre la persona y sus actos.
Antes de mi conversión, yo me sentía condenado por lo que creía eran las propuestas de la Iglesia, porque yo me creía uno con mis actos. Creía que cuando la Iglesia condenaba tal acto, ella condenaba al hombre. Ahora bien, la venganza de Dios es perdonar, como dice Pagnol. Dios sólo sabe amar. Él quiere con un amor predilecto a los enfermos de sida.
Muchos acusan a la Iglesia hoy…
La Iglesia fue la primera en ocuparse de los enfermos de sida. En los años 80, en los Estados Unidos, el cardenal O’Connor abrió un servicio especial para acogerlos, aunque se ignoraban entonces los riesgos de contagio. La Madre Teresa creó el primer centro dedicado a los enfermos de sida: El regalo de amor, en Nueva York. Existen muchos más hoy en día por todo el mundo.
La Iglesia ve la bondad del hombre. El Papa cumple con su papel de padre, de pedagogo, cuando recuerda que el hombre está destinado a amar en la verdad, y no en la mentira, en el miedo y el riesgo de morir. Nos muestra un camino exigente, sin pretender complacernos ni seducirnos.
El sida se propaga por la promiscuidad. El único medio de contenerlo es volver a la raíz del amor. Todos aspiramos al amor verdadero, fundado en la confianza. El verdadero infierno está, no en ser castigado por las consecuencias de nuestro pecado, sino en tener miedo de amar.
Nota: Esta entrevista fue realizada por Stéphanie Combe y publicada por la revista francesa “Famille Chretienne”. La traducción es de Rocío Allende.
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domingo, 22 de marzo de 2009
miércoles, 19 de noviembre de 2008
DERROTAN AL SIDA-UGANDA Y HAITI
Uganda y Haití vencen al Sida
Clemente Ferrer Roselló
Presidente del Instituto Europeo de
Marketing, Comunicación y Publicidad
Hablando de Sexo con Cristina
Cristina López Schlichting
El éxito del ABC
La política norteamericana en relación con la batalla frente a la pandemia del Sida, está proporcionando buenos resultados. Al triunfo de Uganda, se incorporan otros estados, como Haití.
Una comisión del senado estadounidense ha aceptado triplicar el presupuesto hasta un total de 50 millones de dólares, designados a los programas frente a la pandemia del Sida en África y Haití.
La institución GHESKIO se erigió en Puerto Príncipe (Haití), en 1982, con el fin de luchar contra el virus VIH. Esta clínica ha jugado un papel fundamental a la hora de disminuir la tasa de transmisión de la lacra del virus VIH. El terruño caribeño es el más perjudicado por el contagio del Sida.
Una de las subvenciones que se adjudica esta institución provienen del Plan de Emergencia del Presidente de ayuda contra el Sida, que las autoridades norteamericanas lanzaron en el año 2003, con el propósito de favorecer programas que agilicen el tratamiento a los dolientes de 15 países: 12 africanos y Haití, Vietnam y Guayana.
Esta iniciativa es un triunfo de la política exterior norteamericana. Sin embargo, fracciones extremistas la reprochan. Aceptan el valor del apoyo pero, en su ceguera mental, reprueban que se promueva la continencia sexual y la lealtad matrimonial.
Sin embargo, el ahínco del presidente de Uganda, Yoweri Maseveni, logró que la población modificara la conducta sexual para prevenir el peligro del Sida. Para el mandatario el ABC se asienta en; A) abstinencia, B) fidelidad y C) carácter. Según la información de "Uganda´s Demografiphic and Health Survey", el 93 por ciento de los ugandeses han mudado su práctica sexual para enfrentarse al SIDA.
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Clemente Ferrer Roselló
Presidente del Instituto Europeo de
Marketing, Comunicación y Publicidad
Hablando de Sexo con Cristina
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El éxito del ABC
La política norteamericana en relación con la batalla frente a la pandemia del Sida, está proporcionando buenos resultados. Al triunfo de Uganda, se incorporan otros estados, como Haití.
Una comisión del senado estadounidense ha aceptado triplicar el presupuesto hasta un total de 50 millones de dólares, designados a los programas frente a la pandemia del Sida en África y Haití.
La institución GHESKIO se erigió en Puerto Príncipe (Haití), en 1982, con el fin de luchar contra el virus VIH. Esta clínica ha jugado un papel fundamental a la hora de disminuir la tasa de transmisión de la lacra del virus VIH. El terruño caribeño es el más perjudicado por el contagio del Sida.
Una de las subvenciones que se adjudica esta institución provienen del Plan de Emergencia del Presidente de ayuda contra el Sida, que las autoridades norteamericanas lanzaron en el año 2003, con el propósito de favorecer programas que agilicen el tratamiento a los dolientes de 15 países: 12 africanos y Haití, Vietnam y Guayana.
Esta iniciativa es un triunfo de la política exterior norteamericana. Sin embargo, fracciones extremistas la reprochan. Aceptan el valor del apoyo pero, en su ceguera mental, reprueban que se promueva la continencia sexual y la lealtad matrimonial.
Sin embargo, el ahínco del presidente de Uganda, Yoweri Maseveni, logró que la población modificara la conducta sexual para prevenir el peligro del Sida. Para el mandatario el ABC se asienta en; A) abstinencia, B) fidelidad y C) carácter. Según la información de "Uganda´s Demografiphic and Health Survey", el 93 por ciento de los ugandeses han mudado su práctica sexual para enfrentarse al SIDA.
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